. Procedencia ... España .
. Año de edición ... 2016 .
. Formato ... CD .
. Discográfica(s) ... New Standard Elite .
. Estilo(s) ... Brutal Death .
 
   
 
 
. Críticas de Virulency en Pitchline .
. Entrevistas con Virulency en Pitchline .
 
   
 
   
Virulency
The Anthropodermic Manuscript Of Retribution
|   New Standard Elite   |   CD   |   2016   |
VALORACIÓN 
Al final de un camino decorado por extensos anaqueles (en los que residen libros antiquísimos de extraña procedencia); pasillos ilusorios reflejados en un espejo tan amplio como la imaginación lo permite; terrazas hexagonales multiplicadas por culpa de la monotonía; y, una gran escalera concéntrica que se eleva al infinito… Me he encontrado a sí mismo. Después de un tiempo prudente, inhalo y exhalo el hedor de una biblioteca tan vasta que podría ser tildada de universo. He vuelto a mis dominios; siento la carne, huelo el miedo y la purulencia de un sonido que ha dejado —más de una vez— mi cerebro pisoteado y envuelto en un hastío irreal que da gusto volver a experimentar de cuando en cuando.

Me acerco a un libro que sabe a olores; escucho la sangre impresa de todas las almas perdidas, residentes de algún lugar que desconocemos; su composición antropodérmica me tiene sin cuidado. La misión reside en mi valentía para poder abrirlo. El caos se disuelve en el medio; ‘The Anthropodermic Manuscript of Retribution’ asalta sin piedad. Virulency y una ópera prima que dará de qué hablar y me dará de qué discutir, argumentar —y porqué no— dar a entender el poder de la imparcialidad en los medios actuales de comunicación. Sin más, vamos allá.

Han pasado tres años desde aquel día en que me refería a su demo promocional como una pequeña porción de contundencia que podría ser afianzada en un futuro; también dije que podría ser el material de un álbum sorprendente o una muestra más; de esas que inundan el mercado habitual del Brutal Death con su apatía y mediocridad. Llegado el momento diré que la sorpresa es evidente: ‘The Anthropodermic Manuscript of Retribution’ es una pieza musical tan fiera, contundente y bien lograda que sería la envidia de cualquier banda emergente del subgénero. No obstante, el resultado obtenido no es sinónimo del azar; por algo New Standard Elite, uno de los mejores sellos BDM de la actualidad, se fijaría en los oriundos de tierras vascas con el fin de promocionar su debut. Con dos demos y un EP a sus espaldas en menos de seis años, estos españoles han aprendido el valor de la evolución y el poder de los desaciertos a la hora de encontrar un sonido definitivo y creo, en mi humilde opinión que lo han logrado. Si buscaban distinción dentro de un subgénero aparentemente repetitivo, este disco marcará su pauta de aquí hacia el futuro.

Pero a qué suena Virulency; por qué tanta ovación para un disco de Brutal Death. A lo primero, mencionaré que más allá de escucharse a X o Y banda, Virulency se escucha a Virulency; es decir, han logrado encontrar la manera de tomar sus influencias —que van desde Disgorge, Putridity, Gorgasm, Enmity y Heinous Killings más algunas de otros ritmos— para hacer un entresijo donde la técnica y la creatividad van de la mano con un bajo fretless que hará las delicias de los aficionados a las cuerdas; unas guitarras densas y al punto; una percusión que habla por sí sola a través de su buena forma; y, una voz que hace una especie de viaje rítmico, capaz de abarcar los matices más profundos de la técnica influenciada por pesos pesados como Matti Way, Joe Wolfe y Joe Ptacek más las recientes incursiones de Angel Ochoa, Konstantin Lühring y Paolo Chiti. —Estos dos últimos brindan su aporte para el disco relacionado—. Ahora bien, y la ovación de qué va; va de un simple hecho. El hecho que la casi media hora de su composición posee una producción tan concisa y firme que deja poco para la crítica; la labor de Alexander Borovykh bajo Tsun Tsun Productions (Back Door to Asylum, Cerebral Effusion) ejemplifica de gran manera que el Brutal Death puede sonar añejo pero a su vez puede tener un resultado con altos estándares de calidad; además, cabe anotar el trabajo de su nuevo guitarrista, Asier Badiola, en las etapas de grabación; pieza clave para el armado final de ‘‘The Anthropodermic Manuscript of Retribution’, el cual, después de todo lo relacionado, cuenta con un artwork tan colosal como ver a los Stones en Cuba a cargo del artista ruso Andrew Tkalenko del colectivo visual Daemorph Evil Art (7.H Target, Aborted Fetus, Fleshbomb).

En conclusión, y tras escuchar esas ocho canciones que componen este debut —más que un par de veces—; las cuales se manejan por un mismo nivel logrando entrever una unidad; Virulency y su ópera prima ‘The Anthropodermic Manuscript of Retribution’ han marcado una buena experiencia en la conciencia de este, su servidor. Finalmente, volvemos a la biblioteca que hace las veces de universo; guardamos el legado de la bibliopegia antropodérmica para que otro valiente decida abrirlo. Porque tal como nos ha enseñado Borges y su legado: el mundo de las ideas le pertenece a cada hombre. El valor de la creación radica en un acto repetido; su deleite está basado en la capacidad individual de ordenamiento. La música, como la escritura, es un acto de fe y Virulency va por buen camino.
 
. Redactor ... PabloParra .    
. Fecha de publicación ... 29-03-2016 .