. Procedencia ... Australia .
. Año de edición ... 2013 .
. Formato ... CD .
. Discográfica(s) ... Hypnotic Dirge Records .
. Estilo(s) ... Doom Metal, Gothic Metal .
 
   
 
 
. Críticas de Lycanthia en Pitchline .
. Entrevistas con Lycanthia en Pitchline .
 
   
 
   
Lycanthia
Oligarchy
|   Hypnotic Dirge Records   |   CD   |   2013   |
VALORACIÓN 
Aunque la banda se formó en 1996, lo que nos ocupa aquí es tan solo el segundo larga duración de este sexteto proveniente de Sydney tras publicar anteriormente, en 1999, su primer disco, “Myriad”, además de un ep llamado “Within the walls” que hizo de puente entre ambos.

Lo que Lycanthia propone es un Gothic-Doom-Metal que se adhiere con rigor a los patrones que este estilo ha creado con los años. El grupo cumple con todos los rasgos exigidos por el género, desde la estética y la lírica hasta, por supuesto, la propia música. No es difícil percibir, desde el comienzo del trabajo, algunas de las influencias que marcan el destino del mismo, como el sonido inconfundible creado por My Dying Bride desde sus primeros trabajos, reconocible, entre otras cosas, por el uso preeminente de los violines; asimismo, algunos de los registros vocales femeninos nos hacen recordar esos tonos únicos que Anneke Van Giersbergen nos regaló en obras maestras como “Mandylion”. La combinación de estas angelicales voces femeninas con las brutales voces masculinas es, como cabía esperar, otra de las señas de identidad de este “Oligarchy”, junto con la incursión en parajes más pesados al más puro estilo de sus coetáneos Draconian.

Obviamente, entrados ya en 2014, no podemos decir que lo que Lycanthia ofrecen sea una apuesta original dentro de la música extrema. Ese sub-genero estalló con increíble fuerza y con una abrumadora avalancha de ideas y melodías a principios de los años noventa y, desde entonces, experimentó un auge que condujo, tal y como pasa con todos los fenómenos musicales que implosionan de esta manera, a la saturación de un sonido que fue explotado hasta la saciedad. Este es, desde mi punto de vista, el mayor lastre que arrastra la obra de los australianos. Creo que abordar un estilo tan visitado y expoliado como este, exige que se haga desde una perspectiva que pueda aportar algo nuevo y único al mismo y parece que Lycanthia no han podido o no han querido hacerlo, ciñéndose a crear una disco genérico que peca de ser poco valiente. Para un oído ciertamente viejo, como el mío, ciertas formulas, como el mencionado contraste entre belleza y brutalidad reflejado en las voces , sufren un desgaste que el tiempo no perdona en poner de manifiesto, a no ser que sean capaces de dar un giro inesperado a su propia esencia, manteniéndola pero modificando su apariencia.

Por ejemplo, echo en falta una mayor variedad melódica que haga que la música no se pierda en un océano demasiado igual a sí mismo, o lo que es peor, demasiado igual a otros. En esta mismidad, los temas quedan, finalmente, acorralados en un estricto cerco melódico que puede llegar a sumirlos en cierta indiferencia. Dicho esto, a lo largo de los casi cincuenta y cinco minutos de duración del álbum podemos disfrutar momentos de mayor inspiración que se elevan sobre la llanura que predomina en otros muchos momentos y que apuntan al camino que puede hacer de Lycanthia un grupo que escape de la corrección hacia una mayor excelencia y originalidad. Por tanto, creo que nos encontramos ante un disco que contentará a los fans incondicionales del Gothic-Doom-Metal más ortodoxo, pero que puede dejar un tanto frio a quienes busquen cierta progresión o regeneración del mismo.
 
. Redactor ... Jaime Fernandez .    
. Fecha de publicación ... 28-03-2014 .