. Procedencia ... Reino Unido .
. Año de edición ... 2013 .
. Formato ... CD .
. Discográfica(s) ... Code 666 .
. Estilo(s) ... Post-Rock, Black Metal .
 
   
 
 
. Críticas de Fen en Pitchline .
. Entrevistas con Fen en Pitchline .
 
   
 
   
Fen
Dustwalker
|   Code 666   |   CD   |   2013   |
VALORACIÓN 
Desde el Reino Unido llega esta joven banda con "Dustwalker", su tercer larga duración desde 2007, y también con la intención de fortalecer los nuevos vientos que soplan en el mundo del metal extremo en general y del Black metal en particular. Una de las primeras cosas en las que pensé oyendo este trabajo es que el grupo tiene una clara voluntad innovadora o, al menos, de alistarse en las fila de aquellos que tratan de innovar; la segunda cosa en la que pensé fue un nombre: Enslaved. Creo que la influencia de los noruegos es más que notoria en la orientación musical de esta obra, algo perceptible en el tipo de composiciones y, sobre todo, en la voz de Grungyn.

Desde el primer tema, "Consequence", podemos reconocer ese Black metal de nuevo cuño que los maestros noruegos han sabido crear a partir de la introspección en sus propias raíces musicales para, después, conjuntarlas con los paradigmas del Black metal clásico a base de una creatividad que no quiere limitarse a sí misma. La primera impresión es que Fen han sabido plasmar esta nueva manera de hacer Black metal. Junto a los elementos irrenunciables del género, podemos hallar otros que, en principio, parecen casar mal con aquellos, como las melodías típicamente decadentes y melancólicas de eso que ha dado en llamarse Post-rock, pasajes expansivos, emotivos, de una épica dolorosa que, en realidad, casan muy bien con el Black metal.

El segundo tema, "Hands of dust" es buen ejemplo de esto, con sus casi doce minutos en los que hay cabida para esos sonidos más introvertidos y menos metálicos y también para la velocidad, la agresividad y el desgarro. Escuchando el comienzo del tercer corte, "Spectre" podemos creer que estamos ante un grupo de rock progresivo de los años setenta o ante uno de esos grupos que rescatan la esencia de aquel estilo y aquella época, pudiendo uno evocar, no sin sorpresa, hasta unos Opeth, con sus voces claras y sus guitarras acústicas. Incluso podemos percibir el halo de energía intensa y punzante que unos Year of no light suelen crear en sus canciones. El final de este tema, el mejor para mi gusto del todo el álbum y que evoluciona en un perfecto ‘in crescendo’, es como si una herida cósmica se hiciera música para impregnar cada una de nuestras células de una nostalgia lejana, inabarcable y poderosa. Tras diez minutos colosales como estos, solo podía aguardarnos un breve, pero inspirador, interludio instrumental que nos mantenga suspendidos en la particular tela de araña onírica que Fen persiguen tejer.

El resto de temas siguen la misma tónica, combinando el rock ambiental, progresivo, intimista y soñador con la aspereza del Black metal, no dejando de alcanzar nuevos momentos de intensa belleza. Sin embargo, y aquí toca señalar algún "pero", el tramo final del disco, más concretamente en las dos últimas canciones, puede hacerse un poco denso y plano, como si la chispa y la brillantez que brotaban con naturalidad hasta ese momento se hubieran apagado, no del todo, pero sí sensiblemente. Esto también puede ser debido a la larga duración del cd, más de una hora en total, lo que nos hace pensar en la dificultad de mantener un nivel compositivo elevado a lo largo de tanto tiempo. El otro "pero" se lo pondría a la producción, irregular en tanto en cuanto naufraga entre la claridad y la suciedad, sin acabar de definirse. Mas, siendo justos, estos inconvenientes no tiran por tierra un trabajo destacable por su apuesta innovadora y su calidad.

Que las músicas han de evolucionar y evolucionan es un hecho (hecho que para muchos es un obstáculo), y que el Metal extremo no podía quedar exento de sufrir esta dinámica es otro hecho indiscutible. Gracias a bandas como Enslaved o Altar of Plagues, o las citadas más arriba, junto con otras muchas que, cada una en su subgénero y a su manera, deciden apostar por romper las barreras, primando la creatividad, lo ilimitado frente a los corsés genéricos y estilísticos, podemos seguir escuchando trabajos que miran lejos, mas allá de tópicos y usos que se repiten ahogando la música bajo rutinas que poco o nada tienen que ver con el hecho artístico de crear música. Fen, una fruta aun por madurar, muestra afortunadamente todos los síntomas de esta ansia por crecer y eso ya es todo un lujo.
 
. Redactor ... Jaime Fernandez .    
. Fecha de publicación ... 13-01-2013 .