. Procedencia ... Australia .
. Año de edición ... 2009 .
. Formato ... MCD .
. Discográfica(s) ... Eisenwald Tonschmiede .
. Estilo(s) ... Black Metal .
 
   
 
 
. Críticas de Austere en Pitchline .
. Entrevistas con Austere en Pitchline .
 
   
 
   
Austere
Only The Wind Remembers
|   Eisenwald Tonschmiede   |   MCD   |   2009   |
VALORACIÓN 
Acabo de terminar la reseña de Woods of desolation y ahora me encamino a hacer lo propio con Austere, dos bandas amigas que han compartido miembros y comparten colaboraciones recíprocas. “Only the wind remembers” es un mcd compuesto tan sólo por dos temas, eso si, de más de once minutos de duración cada uno. Este ep no es en absoluto reciente, data de 2008, sino la reedición al año siguiente (2009) por el sello Eisenwald Tonschmiede con un renovado artwork. Habiendo editado un par de splits en dicho 2008, haber lograron captar la atención mundial con el aclamadísimo “To Lay Like Old Ashes”.

La familiaridad de Austere con Woods of desolation es evidente. Por fortuna, sus creadores (quienes se hacen llamar a sí mismos con los originales nombres de Sorrow y Desolate y entre los que también se encuentra D. de Woods…) han decidido hacer de la inteligibilidad el signo distintivo de Austere si lo comparamos con Woods of desolation. Si bien el sentimiento y la atmósfera que rodea a la música de ambas bandas se asemejan bastante, la producción es totalmente diferente. Aquí prima la claridad, lo que permite una mayor degustación de las distintas líneas instrumentales. Sin embargo, el trasfondo sigue manteniendo bastantes paralelismos. Austere se muestran en este mcd con un black de corte melancólico, cansado, mas también épico. Las guitarras, agudas pero apagadas, parecen arrastrarse como seducidas por un mortal hastío, menos combativas y crudas que como lo hacían en el ep de Woods of desolation. El ritmo es, por lo general, más pausado también, resaltando ese tono melancólico al que hacíamos mención. Sin llegar a parecerse, en estos medios tiempos lentos, me han venido Burzum a la mente, y es que todo este black de tintes depresivos, en el que la belleza romántica y oscura se hace protagonista, en el que una misma melodía se repite infinitamente hasta atrapar nuestra consciencia y raptarla hacia una abulia casi nihilista, este tipo de black decía, le debe mucho, muchísimo, al señor Vikernes. Esta faceta se hace más evidente en el segundo tema del cd, el que da titulo al mismo. El primer tema, “Towards the great unknow”, sobre todo desde la mitad del mismo, ofrece en cambio mayor agresividad y rapidez. ”.

Otro aspecto que destaca en esta pequeña obra, y no para bien desde mi humilde opinión, es el apartado vocal. Si en Woods of desolation el registro es el de un alarido continuo y profundo, lo que escuchamos aquí es una voz ultra chillona, como un aullido híper agudo que, según quien lo oiga, puede resultar hasta ridículo. Creo que este apartado empaña bastante la visión, o audición, del conjunto. Ya que uno gusta de estos registros agudos, podría emplear, ya que estamos, alguno parecido a los que Varg usaba en sus primeros trabajos. Desde luego, siempre he preferido la gravedad en la voz o, en todo caso, ese otro estilo tan usual en el black metal que acerca el sonido de las cuerdas vocales al de un demonio resucitado y lleno de ira (óigase, por poner solo unos ejemplos que ayuden a entender lo que digo, el “Under the sign of the black mark” de Bathory, el “Battles in the north” de Immortal o los dos últimos álbumes de Burzum, por seguir con ellos). ”.

Por descontado, dos temas son poca excusa para poder juzgar a un grupo (incluso dos temas parecen poco para poder conformar un todo), así que todo juicio aquí contenido refiere exclusivamente a este mcd. Por lo tanto, si la elección estuviera entre los dos proyectos de los que venimos hablando, me quedaría, sin duda, con Woods of desolation, pues en Austere o, al menos, en este mcd, el resultado se me antoja algo descafeinado. Por momentos, pareciera que nos acercábamos a esa magnificencia pretendida, con los teclados marcando la ruta hacia lugares más elevados, pero lo cierto es que ya habíamos estado allí y, si nos hubiera apetecido quedarnos, muchos habríamos decidido bajar otra vez al oír esos chillidos insoportables, una pena.
 
. Redactor ... Jaime Fernandez .    
. Fecha de publicación ... 13-08-2011 .