Metal Echoes Festival 2007
Vidres A La Sang / Runic / Dawn of Tears / Angelus Apatrida / Obsidian Kingdom
|   10-10-07, Sala Mephisto (Barcelona)   |
 

Esperadísimo concierto al que asistí ayer en la barcelonesa Sala Mephisto. Esperadísimo por la curiosidad que tenía por ver por fin en directo a una de las bandas de metal extremo con más auge en los últimos años como es Vidres a la Sang; y también por los thrashers Angelus Apatrida de los que tan bien había oído hablar. He de confesar que me llevaron medio engañado pues pensé que sólo tocaban tres grupos, los dos anteriores más Dawn of Tears. Mayúscula fue mi sorpresa cuando vi en el cartel a Runic y Obsidian Kingdom. A los primeros los conocía y hasta los había visto en directo, pero los segundos me eran totalmente desconocidos. Me preparaba para lo que se me iba a antojar como una noche muy larga.

obsidiam kingdom

Tras un breve retraso de 10 minutos entramos y nos preparamos para escuchar a los catalanes Obsidian Kingdom. Por las pintas que gastaban ya me imaginaba por donde iban a ir los tiros, y tras escuchar los primeros acordes se confirmaron mis sospechas. Su estilo es un poco difícil de catalogar. Estaría a caballo entre un black metal en la onda Dimmu Borgir, pero sin teclados, es decir, guitarras machaconas a toda caña; mezclado con altas dosis de death metal también pesado pero a la vez melódico. La formula no me convencía mucho, aunque encontré bastantes cosas que me gustaron. Sus temas, pese a que no los conozco, debían tratar temas pseudoespirituales alejándose un poco del mainstream de los dos estilos que practican. Estas inquietudes conferían a su música un cierto aire de experimentación adaptando la música a la letra. Temas como Air, Water, Fire o Soul fueron sonando y la música iba adquiriendo diferentes matices; partes más rápidas y machaconas con otras más lentas y melódicas. Técnicamente nada que objetar a los músicos, ejecutando muchos solos y riffs complicados llenos de armónicos y mutes, y se nota que ensayan mucho (hasta se marcaron alguna coreografía) pero el feeling brillaba por su ausencia, y salvo uno de los guitarras, los demás parecían bastante cortados en el escenario. No consiguieron demasiado mi atención, pero atisbé cosas interesantes que si las aprenden a explotar pueden conseguir algo llamativo.

ANGELUS APATRIDA

Cambio de intrumentos, y salieron a la palestra los manchegos Angelus Apatrida. El público coreaba su nombre desde el principio, y se notaba que la gente tenía ganas de verlos pues durante todo el concierto no pararon de moverse, de corear los temas, y hasta alguno que otro se subió al escenario rememorando los buenos tiempos del thrash. Ante todo resaltar la actitud de estos músicos, intachable, con un cantante que se comía el escenario, un bajista que parecía el hijo de Rex de Pantera, y un guitarra solista que se salió. La batería correctísima en todo momento, es increíble la profesionalidad que demostraron en las tablas. Su estilo era obviamente thrash metal, muy a la antigua recordando a grandes como Megadeth y sobre todo Anthrax, con esos toques macarrillas y punkies. Sonaron impresionantes, no había huecos en ningún momento, con un bajo que sonaba perfecto. Poco a poco desgranaron tanto su primer álbum como el último “Give ´Em Warr”, que habían venido a presentar. El público se volcó con ellos al 100% y lo notaron y supieron devolverlo con creces, hasta hicieron un wall of death a lo Lamb of God. Un concierto muy intenso que se hizo corto, en el que cabe anotar una versión de, como no, los neoyorquinos Anthrax que sonó impresionante.

DAWN OF TEARS

Con el subidón de Angelus en el cuerpo aparecían en escena los madrileños Dawn of Tears. Había escuchado su disco y no me había llamado demasiado la atención pero hice el esfuerzo y traté de ser objetivo, pese incluso a las reseñas de algunos concierto que había leído. Lo primero que llama la atención son las vestimentas del personal, con un royo muy gótico en plan primeros Cradle, que, personalmente, me parecen pelín ridículas, más que nada porque no pegan demasiado con su música. Después de una intro con la banda sonora de Requiem por un Sueño, aparecía por primera vez el cantante, con una falda negra de cuero muy arreglado. La música de Dawn of Tear también es extraña de clasificar, pero creo que se podría definir como una conjunción de todos los elementos del metal extremo más comercial. Partes que recuerdan a In Flames, otras más blackers pero empalagadas con melodías de guitarra punteadas y mucho virtuosismo. Esto último es quizás lo único destacable del grupo, ya que son unos músicos increíbles, todos ellos, desde el batería con era ultrarrápido, hasta el cantante que combinaba multitud de registros sin despeinarse. A todo esto sumando la dificultad de que tocaban con samplers de todos los arreglos de teclado del disco (que empalagan todavía más). Para rematar la faena, una versión de Fucking Hostile que me parecía totalmente descuadrada, pero ellos sabrán. No es por cebarme, pero me parecen un grupo bastante pobre en cuanto a sentimiento dejando todo a la técnica y a las melodías facilonas.

RUNIC

Cuando lo que parecía una eternidad acabó, aparecieron Runic. Como ya dije, los había visto en el Metalway hace un par de años aunque he de reconocer que les presté poca atención de aquella ya que no me atrae demasiado su estilo, pero esta vez me propuse estar atento. Extrañas también las vestimentas de estos “vikingos” con un guitarra muy heavy en plan Obus y un cantante que no se quitó la gorra en todo el concierto, realmente curioso. Su música podría encuadrarse en esta nueva oleada de viking metal, que en realidad debería llamarse power metal con folk o algo así, combinando bases muy heavy metal con punteos épicos y teclados folkie a lo Ensiferum, y algún breve momento cuasi black metal. La gente estuvo entregadísima, posiblemente llenaron más que Angelus. Se lo pasaron muy bien, pues la música de Runic se presta a la fiesta y al desparrame. No voy a valorarlos demasiado porque caen un poco fuera de mi ubicación, demasiado happy metal, pero bueno, para el que le guste este estilo supongo que disfrutará gratamente. A nivel objetivo decir que los tíos se lo curran mucho, suenan muy bien (quizás los teclados estuvieron un pelín bajos, por suerte) y tocan de puta madre, se nota que tienen conciertos a sus espaldas, muy profesionales.

VIDRES A LA SANG

Y por fin el momento que más esperaba de la noche, los catalanes Vidres a la Sang aparecieron enfundados en chaquetas con capuchas y la cara pintada, como es habitual, de rojo y negro. También tenía mucha curiosidad por ver tocar al archiconocido Alfred Berengena (batería también de Baalphegor o Profundis Tenebrarum; y batería de sesión en el Woven in the Book of Hate de los orensanos Scent of Death, realizando un trabajo brutal y técnico). Tras una larga espera colocando instrumentos y demás, empezó a sonar una intro que dio entrada a los miembros ya preparados para tocar con los instrumentos en mano. Los temas de Vidres son realmente muy personales, mezclando partes death un tanto peculiares (salvando las distancias mucho se me ocurren los franceses Gojira) con partes black metal a piñón y muchos punteos melódicos y arreglos. El sonido era correcto, salvo por el detalle de que el guitarrista/cantante no se escuchaba en absoluto, con lo cual me pasé el concierto escuchando al solista y al bajo. Realmente su música es muy extraña, pues desprende un sentimiento muy doomie pese a ser realmente brutal. La gente también se volcó mucho con ellos, y un gran número de personas se pasó el concierto cantando sus temas, como ya sabéis en catalán, algunos de ellos hechos con poemas del poeta catalán Marti i Pol, que encajan a la perfección con ese sentimiento de melancolía del que hacen gala. Todos los músicos (que escuchaba) hicieron un trabajo bastante correcto, salvando alguna gamba del guitarra (que por culpa de que la otra no estaba presente resaltaban más) y alguna otra del Berengena, que entre tanto redoble perdió el compás. Aún así, es impresionante la técnica de ese hombre, sus manos volaban por la batería y el bombo nos asaltaba a cada momento con veloces cortes. Tras el bajón de los dos anteriores grupos la verdad es que salí bastante contento de Mephisto gracias a estos catalanes que si siguen así pueden llegar realmente lejos, pues calidad no les falta.

En resumen, una noche con altibajos pero que me sirvió para conocer a Angelus, que me sorprendieron mucho y creo que fueron los grandes triunfadores de la noche; y también para ver al fin a Vidres, que me dejaron un regusto agridulce que espero corregir en futuras actuaciones.

. Redactor ... Mardraum .
. Fecha de publicación ... 12-04-2008 .